Crónica de una Traición

Cómo la deslealtad de una hija pretende arrebatar el sueño a su propia madre, desconociendo su trabajo y la dedicación de toda una vida al desarrollo de una las industrias más importantes del Paraguay.

Traición es aquella falta que quebranta la lealtad o fidelidad que se debería guardar hacia alguien o algo.  Es lo que está ocurriendo en el seno de una familia que hoy está en medio de una disputa empresarial de ribetes novelescos; el caso involucra a  Cristina Kress que en compañía de su esposo, Sergio Retamozo pretenden despojar a Beate Holtker de la gerencia de Frutika, sobrepasando los estatutos de la Sociedad Comercial donde apenas es propietaria del 5 %, del total de acciones.

«Lastimosamente llegamos a este punto de divulgar esta situación de defraudación y atropello que estoy sufriendo por parte de mi hija Cristina. Ella está poniendo en riesgo los años de sacrificio, mío y el de su padre; está cegada por su ambición al punto de ingresar a la fuerza en las instalaciones de la firma acompañada de abogados y guardias armados que crearon zozobra en los colaboradores infundiendo temor al grado de ocasionar episodios de descompensación hasta renuncias», relató la Sra. Beate Holtker, gerente en ejercicio, según los estatutos vigentes hasta la fecha.

Luego continuó diciendo, «cuando falleció mi esposo yo tomé la responsabilidad de continuar sin saber nada absolutamente de lo que tenía que hacer, pero me dispuse a trabajar; Cristina era pequeña, yo viuda y no me quedaba otra opción que continuar. A pesar de eso logré pagar grandes deudas, adquirir más tierras y enviar a mi hija a estudiar a Suiza, después de terminar aquí su bachillerato. Estando en Suiza, en los planes de Cristina nunca estuvo regresar aquí, allá formó familia y de Paraguay ya no quería saber nada».

Según la Sra. Holtker su hija tomó las riendas de su empresa en un momento difícil y sin ninguna experiencia, motivos que la llevaron a tomar malas decisiones en inversiones y la propia organización, «caí enferma de gravedad en forma sucesiva, primero cáncer de colon, grado 4 que hizo metástasis afectando el bazo, luego una úlcera sangrante que me llevó a una anemia extrema y fue en esa circunstancia que vino Cristina y se hizo cargo de la empresa para evitar vender lo que en tantos años hemos construido. Una de sus primeras decisiones fue despedir al gerente general que era una pieza fundamental en el funcionamiento de la firma; en ese momento yo decidí apartarme y venir a Asunción».

«En dos años cambió más de 25 gerentes y jefes, un descalabro que trajo muchos inconvenientes, un problema financiero gigante, sin inversiones y generando deudas tras deudas», señaló al tiempo de destacar que las decisiones aludidas fueron tomadas a instancias del Sr. Retamozo, novio y hace pocos meses, esposo de Cristina. «Fue en este tiempo en que unos colaboradores se acercaron a pedirme que regrese para tratar de reencausar la empresa. Recibí informaciones que finalmente me impulsaron a volver, claro, ya restablecida totalmente de los problemas de salud que me apartaron; mandé unas auditorías externas que revelaron falencias graves y muy significativas», añadió.

A continuación remarcó que su decisión de auditar la gestión de Cristina con el sólo propósito de ayudarla y buscar soluciones, generó una reacción inesperada, «ella prohibió a todo el personal que me hagan llegar reportes y ordenó que cualquier información debe pasar por ella antes de llegar a mí; era evidente que quería ocultar las operaciones ficticias con empresas panameñas de dudoso historial que luego fueron descubiertas».

«La Sra. Kress Pone en Riesgo a la Firma»

El abogado  Oscar Ortega, asesor jurídico, explicó que, «la señora Beate procedió a tomar la gerencia tal como manda el estatuto, previa reunión de socios donde se modificaron algunos artículos, en esa ocasión se decidió que Cristina Kress deje la gerencia general, lo que motivó que la hija gestione una medida cautelar que suspende los efectos de la modificación Estatutaria. Con esto lo que pretende es coaccionar a los funcionarios obligando sumisión invadiendo el lugar con sus abogados y  6 guardias armados forzando a los mismos a firmar documentos».

«Con esta actitud, la señora Cristina Kress pretende erigirse como la única gerente general, sin embargo está rebasando los derechos legales de su madre, negándole la categoría de gerente cuando que antes de las modificaciones del estatuto la Sra. Beate ya era gerente. Hay una disputa que genera un acefalía de la gerencia actualmente, pero los propios funcionarios se adhirieron a mi cliente; nosotros estamos auditando todas las operaciones bajo la gerencia de Cristina y hay indicios muy graves que en su momento vamos a socializar y accionar».

El objetivo de mi cliente hoy es volver a levantar la empresa. Cristina Kress recibió la empresa en pleno funcionamiento y ahora desconoce el estatuto, no hay inversiones, sólo pérdidas que ponen en riesgo a la firma».

Una historia triste que relata sólo parte de lo que pasa una madre debido a la ambición de una hija y a la que vamos a dar continuidad.

Una Dama de Acero

Beate Veronika Holtker, salió de Alemania en 1977 junto a Heinfried Wolfgang Kress, su esposo, llegando a Paraguay donde desarrollaron su pasión por el trabajo y la naturaleza. Los acogió la rica zona del Itapúa, hoy una región progresista que en aquellos tiempos sólo tenía sus bosques y una tierra extraordinariamente fértil que supieron impulsar a base de esfuerzo, persistencia y mucha inversión.

La pareja adquirió unas hectáreas de tierra y comenzaron su carrera hacia el éxito dotados de talento, aprehensión al trabajo y una voluntad de hierro sostuvieron los sueños a pesar de acontecimientos que los golpeó duramente como enfermedades, asaltos, invasiones, extorsiones y otros tantos ‘usos corrientes’, propias de nuestra Nación.

Fundaron la Colonia Kressburgo, perteneciente al municipio de Carlos Antonio López ubicada al este del departamento de Itapúa, aproximadamente a 60 km de la Ruta VI. En su mayoría inmigrantes alemanes, gente muy trabajadora, dedicada a la agricultura, produciendo desde hierbas medicinales hasta Soja pasando por el cultivo de hortalizas y lo más característico de la zona, las frutas; dando a luz al Grupo Kress, propietario de la más famosa firma de jugos cítricos del Paraguay, Frutika.

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