Turismo Gastronómico: La Ruta del Café Brasileño

Los circuitos de producción y degustación de café son una tradición en Brasil, donde al grano se le consideró históricamente como el “oro negro”. Primer productor mundial, el mayor país sudamericano tiene recorridos por zonas cafeteras que combinan encanto natural, vida de campo y acervo histórico.

“Una buena taza de su negro licor, bien preparado, contiene tantos problemas y tantos poemas como una botella de tinta”, escribió alguna vez el poeta modernista Rubén Darío. La bebida es un motivo de encuentro, rutina y devoción entre quienes la consumen, y Brasil ofrece recorridos para darle curso a ese placer por la bebida más popular del mundo (¡después del agua!).

Descubierto por comerciantes árabes en Etiopía y llevado a Egipto, Turquía y otros países africanos, el café llegó a Brasil en el siglo XVIII, y a mediados del siglo XIX se estableció con más fuerza en el Valle del Río Paraíba, en los estados de Río de Janeiro y São Paulo, iniciando un nuevo ciclo económico en el país que persiste hasta la actualidad.

Algunos circuitos cafeteros de Brasil, a continuación:

Minas Gerais

El estado, ubicado al sureste del país, es el líder en la producción de café en Brasil, y estableció un recorrido llamado «Ruta Especial del Café», recorre 35 kilómetros a través de las ciudades de Carmo de Minas y São Lourenço. El recorrido incluye haciendas centenarias en medio del deslumbrante paisaje de la Sierra da Mantiqueira, también conocida como «la Sierra que llora», por la cantidad de cascadas y ríos que la recorren. La zona también es un polo de producción de quesos y frutas y cachaza, el aguardiente de caña que es un estandarte nacional.

São Paulo

El estado más rico de Brasil fue el principal productor de café del país durante los siglos XVIII y XIX. En el interior paulista -entre 100 y 300 km de distancia de la capital, São Paulo- una decena de antiguas haciendas de café se han reconvertido en polos de turismo rural, con impresionantes construcciones centenarias de estilo portugués donde se alojan los viajeros. Municipios como Bananal, Cajuru, Itatiba, Monte Alegre do Sul y Serra Negra, forman parte del Valle del Café Paulista, donde en medio de la belleza del paisaje de campo y colinas se conserva el legado de esplendor de la era en la cual al grano de café se le bautizó como «oro negro».

Río de Janeiro y Espírito Santo

La región del Vale do Paraíba Sul -ubicada entre los estados de São Paulo y Río de Janeiro- también tiene atractivos para los amantes de la famosa bebida. El Valle del Café, que incluye a las ciudades de Vassouras, Barra do Piraí, Mendes, Paty do Alferes y Paraíba do Sul, ofrece una inmersión en la cultura cafetera, con alojamiento en fincas históricas, degustaciones y visitas a cafetales, iglesias, museos y senderos que tuvieron gran relevancia en la producción y distribución del producto. En el estado vecino de Espírito Santo, el recorrido incluye ciudades como Vargem Alta, Cachoeiro de Itapemirim, Muqui, Mimoso do Sul y Marataízes, que albergan casonas centenarias, cascos de estancia dedicadas a la siembra y procesamiento del café, y patrimonio natural de cascadas, ríos y bosques frondosos.

Paraná

En Paraná, el itinerario de turismo rural del Norte Pioneiro recorre municipios que permiten a los turistas profundizar en la historia del café, en las ciudades de Londrina, Santa Mariana y Ribeirão Claro. En el camino, algunos productores abren las tranqueras de sus fincas para mostrar a los visitantes el proceso de cultivo del grano, incluyendo recorridos por los campos, cosecha, secado del producto y, finalmente, degustación, el momento más esperado.

Cómo llegar: Desde Asunción existen varios vuelos directos y con escalas a São Paulo, Río de Janeiro, Vitória y Curitiba.

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